Siempre me han interesado los mecanismos de dominación presentes en espacios que se creen exentos de ellos, o que consideramos a priori menos afectados que otros por estas violencias. Porque se presentan como legítimos, normalizados y «normales». Por esta razón, decidí trabajar sobre el sexismo en las canciones de variedades francesas y música popular.
Cansada de escuchar que el rap era la música más sexista, publiqué en 2018 en Madame Rap un análisis de 60 canciones populares muy sexistas que no son rap. En francés o en inglés, estos éxitos marcaron nuestra infancia y adolescencia, la de nuestros padres o abuelos, y forman parte de nuestra herencia cultural. Marcaron la historia de la música popular francesa e internacional sin que nadie se ofendiera. Sin embargo, estas letras reflejan sexismo cotidiano, abuso de poder, cultura de la violación y pedocriminalidad, slut-shaming o acoso…


