A través de mi trabajo y mis diversos compromisos asociativos y activistas, siempre he estado comprometida con denunciar la cultura de la violación, el incesto y la pedocriminalidad en la sociedad y la cultura francesas.
En 2021, publiqué en Madame Rap un análisis de 52 canciones populares que hacen apología de la pedocriminalidad y el incesto. Lanzadas entre 1952 y 2008, estas canciones de variedades, pop y rock, de Aznavour a Gainsbourg, de los Beatles a los Rolling Stones, de Alizée a Garou, banalizan la cultura de la violación, el grooming y glamorizan las violencias sexuales contra niños.
Estas letras han forjado el imaginario de generaciones enteras: agresiones presentadas como romances rock n’roll, deseos pedófilos vendidos como transgresiones provocadoras, niños descritos como seductores, fantasías e incluso relatos de incesto.
Mientras que el rap es señalado como la música más violenta y sexista y se niega a los raperos su capacidad narrativa y su uso de la ironía, estos «grandes señores» son erigidos como poetas y modelos. Sin embargo, algunos de sus escritos se asemejan claramente a la depredación.
También creé un formulario participativo en línea que permite añadir canciones a esta lista. ¿El objetivo? Demostrar que esta cultura pedocriminal está profundamente arraigada en nuestra sociedad y enfrentarla de frente. De hecho, si no somos capaces de reconocer este legado tóxico, ¿cómo atender correctamente a las víctimas y pretender frenar estas violencias?
Las víctimas siempre han hablado. Si hoy las cosas avanzan más y los oídos se abren, la lucha aún no está ganada.


